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Suspenden el clásico capitalino entre Olimpia y Motagua

La Prensa

Tegucigalpa, Honduas.
El clásico capitalino de Honduras, Olimpia vs Motagua, fue suspendido este jueves por las autoridades de la Liga Nacional después de que anoche se protagonizaran hechos violentos en el derbi sampedrano.
Ambos equipos de la capital debían jugar hoy el partido de ida de la otra llave de la semifinal, en el estadio Nacional de Tegucigalpa, en tanto que el de vuelta estaba programado para el domingo.
Este partido fue suspendido por medidas de seguridad, después de que anoche se viviera una batalla campal en el estadio Francisco Morazán de San Pedro Sula, ciudad del norte de Honduras, en el partido de ida entre el Real España y Marathón por la semifinal del torneo Apertura de fútbol, tras una decisión arbitral.
En el minuto 76 del segundo tiempo, en un contragolpe del Real España, el árbitro sancionó penalti una jugada en el área del Marathón, cuyos jugadores le reclamaron airadamente.
Mientras tanto, los ánimos se caldeaban en la grada sur del estadio, donde enardecidos aficionados del Marathón que sacudían un portón superaron este obstáculo y se metieron en la cancha.
La turba lanzó piedras y otros objetos contundentes, sin que se conozca si hubo lesionados.
El árbitro del partido, Armando Castro, no pudo llevar la pelota al punto de penalti después de que los jugadores del Marathón se le echaran encima, en tanto que los aficionados se afanaban en abrir el portón para acceder al terreno de juego.
Desde otra grada, en el extremo este del estadio, hacían lo mismo aficionados del Real España, que también entraron a la cancha e intentaron enfrentarse a los del Marathón, lo que fue evitado por efectivos del Batallón "Cobras" de la Policía Nacional hondureña que disolvieron la manifestación con gas lacrimógeno.
Los gases afectaron a muchos aficionados, entre ellos decenas de niños, algunos de muy corta edad, acompañados de sus padres; jugadores y periodistas, entre otros.
Cuando los aficionados del Marathón comenzaron en la grada sur a sacudir el portón, de alambre y cerrado con candado, los cuatro policías que estaban apostados enfrente se abstuvieron de intervenir, quizá previendo que lo podían romper y que ellos no estaban en condiciones de controlar a la enardecida turba.
El partido, que iba ganando el Real España por 2-0, fue suspendido debido a los disturbios.
Los seguidores del Marathón se fueron del estadio, mientras que decenas de los del Real España se quedaron en la cancha, algunos haciéndose fotos con sus jugadores, mientras otros seguían en la grada media hora después del zafarrancho.
Se desconoce la decisión que tomará la Liga Nacional de Fútbol Profesional de Honduras sobre el primer juego de la semifinal entre Real España y Marathón, y acerca del partido de vuelta, que estaba previsto para el sábado.

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